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Cocina · Materiales

Madera en la cocina: qué tabla para cada cosa y cómo no cargártela

La madera es lo que salva una cocina de frentes negros y encimera clara de verse fría. Pero se compra mal y se cuida peor: la mayoría de las tablas acaban agrietadas antes del año, y casi siempre por lo mismo.

Por qué madera y no plástico

Hay una creencia extendida de que el plástico es más higiénico. No lo es tanto. El plástico se raya, y en esos surcos se queda la humedad y la suciedad de forma permanente. La madera se marca igual, pero absorbe la humedad hacia dentro, donde las bacterias no sobreviven bien, y la superficie se seca. La condición es que se seque de verdad: una tabla de madera guardada húmeda es peor que cualquier plástico.

Y hay una razón práctica que pesa más en el día a día: la madera no estropea el filo del cuchillo. El cristal y la piedra lo destrozan en semanas.

Tres tamaños, tres usos

Casi todo el mundo compra una tabla grande y la usa para todo. Es un error de comodidad: acabas cortando el ajo en la misma superficie donde acaba de estar el pollo, o sacando la tabla de 33 cm para partir un limón.

33 × 24 cm Grande 28 × 20 cm Media 22 × 15 cm Pequeña

Los tres tamaños, dibujados a escala entre sí. La diferencia real es mayor de lo que parece cuando las ves apiladas en la tienda.

MedidaPara quéPor qué esa
33 × 24 cm Carne, pescado, pollo. Cortar un asado entero. Necesitas superficie para que los jugos no se salgan por el borde. Por debajo de 30 cm de largo acabas fregando la encimera.
28 × 20 cm Verdura, pan, queso. El uso diario. Es la que cabe en el fregadero para lavarla y la que puedes dejar apoyada sin ocupar media encimera.
22 × 15 cm Ajo, limón, hierbas. Cortar dos cosas rápidas. Sirve también para servir: unos quesos, unos embutidos, y va directa a la mesa.

Teca y bambú no son lo mismo

Se venden en el mismo pasillo y se parecen, pero se comportan distinto y conviene saber cuál va dónde.

TecaBambú
Qué es Madera densa con aceites naturales propios. Hierba, no árbol. Se prensa en láminas encoladas.
Con el agua Aguanta muy bien. Sus aceites la repelen. Se hincha si se empapa y puede abrirse por las juntas.
Con el cuchillo Blanda con el filo, se marca ella. Más dura. Desafila algo más rápido.
Para qué la usaría Utensilios: cucharas, espátulas, cucharones. Tablas de cortar y de servir.
La regla que salva la madera

Ni teca ni bambú van al lavavajillas. Nunca. El ciclo combina agua a setenta grados, detergente alcalino y un secado por calor, y eso hincha la fibra y después la contrae de golpe. Tres o cuatro ciclos y aparecen las grietas. En el bambú además se despegan las juntas.

Se lavan a mano, con agua templada y jabón, se aclaran rápido y se secan de pie o en el escurridor, nunca planas sobre la encimera. Una tabla que se seca por una sola cara se arquea.

Qué comprar

El error que se repite

Comprar madera bonita y meterla en el lavavajillas la primera semana. Después la tabla se agrieta, la persona concluye que la madera no vale y vuelve al plástico. No era la madera, era el lavavajillas.

El segundo error es aceitar con aceite de oliva porque está a mano. Se enrancia dentro de la fibra, coge olor y no hay forma de quitarlo. Aceite mineral de uso alimentario, que cuesta poco y dura años.

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